Descripción general
El autocontrol permite a los clientes observar y registrar sistemáticamente objetivos específicos relacionados con su ansiedad, como sus pensamientos clave, sentimientos corporales, comportamientos y desencadenantes situacionales. El autocontrol es una parte integral de la terapia cognitivo-conductual (TCC), ya que aumenta la autoconciencia, facilita intervenciones específicas e informa la conceptualización e intervención del caso.