Información clave
- La inteligencia emocional (IE) implica conciencia
- Las teorías clave de la IE destacan componentes como la autoconciencia y la empatía
- Desarrollar la inteligencia emocional puede conducir a una mejor gestión del estrés y al liderazgo
¡Se ha afirmado que la inteligencia emocional, o lo que comúnmente se conoce como EQ, es la clave del éxito en la vida!
A pesar de que las teorías sobre la inteligencia emocional no surgieron realmente hasta 1990, desde entonces se ha escrito mucho sobre este tema.
Algunas personas han argumentado que EQ, el ' cociente de emociones ', es incluso más importante que el algo menos controvertido ' cociente intelectual ’ o coeficiente intelectual.
¿Por qué molestarse en estudiar EQ? Bueno, ¿te imaginas un mundo en el que no entendieras ninguno de tus sentimientos? ¿O donde no podías percibir que otra persona estaba enojada contigo por la expresión feroz de su rostro? ¡Sería una pesadilla!
La inteligencia emocional está dondequiera que miremos y, sin ella, careceríamos de una parte clave de la experiencia humana.
Este artículo tiene como objetivo compartir teorías de la inteligencia emocional y se discutirán los 5 componentes de la inteligencia emocional.
También se espera que algunas de sus preguntas sobre la inteligencia emocional, como por ejemplo, ¿la inteligencia emocional implica competencias específicas? ¿Y la inteligencia emocional está relacionada con los rasgos de personalidad? será respondido. ¡Disfrútalo!
Antes de seguir leyendo, pensamos que te gustaría visitar uporabnapsihologija.com. Estos ejercicios basados en la ciencia no sólo mejorarán su capacidad para comprender y regular sus emociones, sino que también le brindarán las herramientas para fomentar la inteligencia emocional de sus clientes, estudiantes o empleados.
¿Cuáles son los 5 componentes de la inteligencia emocional?
¿A qué nos referimos cuando nos referimos a la inteligencia emocional? Bueno, comencemos con una mirada a la inteligencia. La inteligencia se refiere a la capacidad mental humana única para manejar y razonar sobre la información (Mayer, Roberts,
Así, la inteligencia emocional (IE):
Se refiere a la capacidad de llevar a cabo un razonamiento preciso sobre las emociones y la capacidad de utilizar las emociones y el conocimiento emocional para mejorar el pensamiento.
(Mayer et al., 2008, p. 511).
Según casi tres décadas de investigaciones, la inteligencia emocional (IE) resulta de la interacción de la inteligencia y la emoción (Mayer, Salovey,
¿Cuáles son los cinco componentes de la IE?
La noción de IE que consta de cinco componentes diferentes fue presentado por primera vez por Daniel Goleman, psicólogo y autor de bestsellers.
[Actualización del revisor]
Daniel Goleman, quien recibió su doctorado en psicología de Harvard y cofundó la Colaboración para el Aprendizaje Académico, Social y Emocional en el Centro de Estudios Infantiles de Yale, amplió las cuatro ramas del modelo de inteligencia emocional de Mayer et al. (2004) (que se incluyen con más detalle a continuación: identificar emociones en un nivel no verbal, usar emociones para guiar el pensamiento cognitivo, comprender la información que las emociones transmiten y las acciones que generan las emociones, y regular las propias emociones) para incluir la autoconciencia emocional, la autorregulación, las habilidades sociales, la empatía y la motivación (Resilient Educator, 2020).
Los cinco componentes de la IE son (Cherry, 2018):
1. Autoconciencia
La autoconciencia se refiere a la capacidad de reconocer y comprender las emociones y de tener una idea de cómo las acciones, los estados de ánimo y las emociones de los demás surten efecto.
Implica realizar un seguimiento de las emociones y notar diferentes reacciones emocionales, además de poder identificar las emociones correctamente.
La autoconciencia también incluye reconocer que cómo nos sentimos y lo que hacemos están relacionados, y tener conciencia de las propias fortalezas y limitaciones personales.
La autoconciencia se asocia con estar abierto a diferentes experiencias y nuevas ideas y aprender de las interacciones sociales.
2. Autorregulación
Este aspecto de la IE implica la expresión adecuada de la emoción.
La autorregulación incluye ser flexible, afrontar el cambio y gestionar los conflictos. También se refiere a disipar situaciones difíciles o tensas y ser consciente de cómo las acciones de uno afectan a los demás y apropiarse de estas acciones.
3. Habilidades sociales
Este componente de la IE se refiere a interactuar bien con otras personas. Implica aplicar una comprensión de las emociones propias y de los demás para comunicarnos e interactuar con los demás en el día a día.
Las diferentes habilidades sociales incluyen: escucha activa, habilidades de comunicación verbal, habilidades de comunicación no verbal, liderazgo y desarrollo de simpatía.
4. Empatía
La empatía se refiere a la capacidad de comprender cómo se sienten otras personas.
Este componente de la IE permite a un individuo responder adecuadamente a otras personas basándose en el reconocimiento de sus emociones.
Permite a las personas sentir las dinámicas de poder que desempeñan un papel en todas las relaciones sociales, pero también, muy especialmente, en las relaciones laborales.
La empatía implica comprender las dinámicas de poder y cómo éstas afectan los sentimientos y el comportamiento, así como percibir con precisión las situaciones en las que las dinámicas de poder entran en vigor.
5. Motivación
La motivación, cuando se considera como un componente de la IE, se refiere a la motivación intrínseca.
La motivación intrínseca significa que un individuo está impulsado a satisfacer necesidades y objetivos personales, en lugar de estar motivado por recompensas externas como dinero, fama y reconocimiento.
Las personas que están intrínsecamente motivadas también experimentan un estado de flujo al estar inmersas en una actividad.
Es más probable que estén orientados a la acción y establezcan metas. Estas personas suelen tener una necesidad de logro y buscan formas de mejorar. También es más probable que se comprometan y tomen la iniciativa.
Esta ha sido una breve introducción a los 5 componentes de la Inteligencia Emocional: autoconocimiento, autorregulación, habilidades sociales, empatía y motivación.
5 Componentes de la inteligencia emocional... en 60 segundosModelos y marcos del concepto de inteligencia emocional
¿Qué es la IE? Con suerte, al discutir sus componentes, el panorama se vuelve más claro.
La primera teoría de la inteligencia emocional descrita por Salovey y Mayer en 1990 explicaba que la IE es un componente de la perspectiva de inteligencia social de Gardner.
De manera similar a las llamadas inteligencias personales propuestas por Gardner, se decía que la IE incluía una conciencia de uno mismo y de los demás (Salovey
Lo que diferencia a la IE de las inteligencias “personales” es que la IE no se centra en un sentido general de uno mismo y la evaluación de los demás; más bien, se centra en reconocer y utilizar los estados emocionales propios y de los demás para resolver problemas y regular el comportamiento (Salovey
¿Qué pasa con los modelos propuestos de IE? Faltas (2017) sostiene que existen tres grandes modelos de inteligencia emocional:
- Modelo de desempeño de la IE de Goleman
- Modelo de competencias de IE de Bar-On
- Modelo de habilidad de IE de Mayer, Salovey y Caruso
Estos tres modelos se han desarrollado a partir de investigaciones, análisis y estudios científicos. Ahora, examinemos cada uno de estos con más detalle...
Modelo de desempeño de la IE de Goleman (Faltas, 2017)
Según Goleman, la IE es un conjunto de habilidades y competencias que se centran en cuatro capacidades: autoconciencia, gestión de relaciones y conciencia social. Goleman sostiene que estas cuatro capacidades forman la base de 12 subescalas de la IE.
Sugiere que estas subescalas son:
- autoconciencia emocional
- autocontrol emocional
- adaptabilidad
- orientación al logro
- perspectiva positiva
- influencia
- entrenamiento y tutoría
- empatía
- manejo de conflictos
- trabajo en equipo
- conciencia organizacional
- liderazgo inspirador
Goleman desarrolló estas 12 subescalas a partir de la investigación sobre IE en la fuerza laboral .
Bar-On’s EI Competencies Model (Faltas, 2017)
Bar-On propuso que la IE es un sistema de comportamiento interconectado que surge de competencias emocionales y sociales. Sostiene que estas competencias influyen en el desempeño y el comportamiento.
El modelo de IE de Bar-On consta de cinco escalas: autopercepción, autoexpresión, interpersonal, toma de decisiones y manejo del estrés. ¡Notarás las similitudes que van apareciendo en estos modelos de IE!
Bar-On también propuso 15 subescalas del concepto de IE:
- autoestima,
- autorrealización,
- autoconciencia emocional,
- expresión emocional,
- asertividad,
- independencia,
- relaciones interpersonales,
- empatía,
- responsabilidad social,
- resolución de problemas,
- prueba de realidad,
- control de impulsos,
- flexibilidad,
- tolerancia al estrés y
- optimismo.
Según Bar-On, estas competencias, como componentes de la IE, impulsan el comportamiento y las relaciones humanas.
Modelo de Habilidad de IE de Mayer, Salovey y Caruso (Faltas, 2017)
Este modelo sugiere que la información procedente de la comprensión percibida de las emociones y la gestión de las emociones se utiliza para facilitar el pensamiento y guiar nuestra toma de decisiones. Este Sin marco enfatiza el modelo de cuatro ramas de la IE.
El modelo de cuatro ramas
Mayer y colegas (2004) desarrollaron el modelo de capacidad de cuatro ramas de la IE.
Sugieren que las capacidades y destrezas de la IE se pueden dividir en 4 áreas: la capacidad de:
- Percibir emoción (1)
- Utilice la emoción para facilitar el pensamiento (2)
- Comprender las emociones (3), y
- Gestionar las emociones (4).
Estas ramas, que están ordenadas desde la percepción de las emociones hasta la gestión, se alinean con la forma en que la habilidad encaja dentro de la personalidad general del individuo (Mayer et al., 2004).
En otras palabras, las ramas 1 y 2 representan partes algo separadas del procesamiento de la información que se cree que están vinculadas al sistema emocional, mientras que la gestión de las emociones (rama 4) está integrada en sus planes y objetivos (Mayer et al., 2004).
Además, cada rama consta de habilidades que progresan en el desarrollo desde habilidades más básicas hasta habilidades más sofisticadas.
Examinemos cada rama:
- Esta rama implica la percepción de emociones, incluida la capacidad de identificar emociones en las expresiones faciales y posturales de los demás. Refleja la percepción no verbal y la expresión emocional para comunicarse a través del rostro y la voz (Mayer et al., 2004).
- La rama 2 incluye la capacidad de utilizar las emociones para ayudar a pensar.
- Esta rama representa la capacidad de comprender las emociones, incluida la capacidad de analizar las emociones y la conciencia de las probables tendencias de las emociones a lo largo del tiempo, así como una apreciación de los resultados de las emociones. También incluye la capacidad de etiquetar y discriminar sentimientos.
- Esta rama, la autogestión emocional, incluye la personalidad de un individuo con metas, autoconocimiento y conciencia social que moldean la forma en que se gestionan las emociones (Mayer et al., 2004).
Según Mayer, Caruso y Salovey (2016), estas habilidades son las que definen la IE.
En 2016, basándose en los avances en la investigación de la IE, Mayer, Caruso y Salovey actualizaron el modelo de cuatro ramas. Incluyeron más casos de resolución de problemas y afirmaron que las habilidades mentales involucradas en la IE, de hecho, aún están por determinar (Mayer et al., 2016).
Mayer y sus colegas sugirieron que la IE es una inteligencia amplia y caliente (2008). Incluyen inteligencia práctica, social y emocional en su comprensión de las inteligencias calientes.
Las llamadas inteligencias “calientes” son aquellas en las que las personas se involucran con temas relacionados con otras personas (Mayer et al., 2016). Mayer et al. (2016) invitan a comparar la IE con las inteligencias personal y social y sostienen que la IE puede ubicarse entre estas otras inteligencias calientes.
Se argumentó que las habilidades específicas que componen la IE son formas específicas de resolución de problemas (Mayer et al., 2016).
El modelo de cuatro ramas can be measured using the Mayer-Salovey-Caruso Inteligencia Emocional Test (MSCEIT).
Investigación sobre las características del EQ
En la década de 1960, el término IE se utilizó de manera incidental en psiquiatría y crítica literaria (Mayer et al., 2004).
Sin embargo, Mayer y sus colegas lo introdujeron formalmente en el panorama de la psicología en 1990 (Mayer et al., 2004). Mayer et al. publicó algunos artículos en los que se definía claramente la IE y se desarrollaba una teoría y una medida de la IE. Desde 1990, ha aumentado la investigación sobre las características del EQ.
EQ y academia
Varios estudios han analizado la predicción de las calificaciones escolares y la resolución de problemas intelectuales en relación con el EQ (Mayer et al., 2004). Se ha demostrado que la correlación entre la IE y las calificaciones de los estudiantes universitarios está entre r = 0,20 y 0,25 (Mayer et al., 2004).
Un estudio de estudiantes superdotados en Israel encontró que obtuvieron puntuaciones más altas en IE que aquellos estudiantes que no eran tan dotados académicamente.
Sin embargo, la predicción incremental de la IE y la inteligencia general ha sido sólo de modesta a leve (Mayer et al., 2004).
Curiosamente, cuando el estudio se centró en tareas relacionadas con las emociones en 90 estudiantes de posgrado en psicología, se encontró una relación positiva entre Experimentar las emociones y tanto el GPA como el año que cursaba el estudiante en el programa (Mayer et al., 2004).
EQ y desviación/comportamiento problemático
Incluso cuando se controlan estadísticamente las variables de inteligencia y personalidad, la IE está inversamente relacionada con el acoso, la violencia, el consumo de tabaco y los problemas de drogas (Mayer et al., 2004).
Por ejemplo, un estudio demostró que la IE estaba relacionada negativamente con la agresión calificada por los estudiantes. En 2002, Swift estudió la IE de 59 personas que formaban parte de un programa de prevención de la violencia ordenado por un tribunal y descubrió que la percepción de emociones estaba relacionada negativamente con la agresión psicológica (que tomaba la forma de insultos y tormento emocional) (Mayer et al., 2004).
Sin embargo, sorprendentemente, Swift también descubrió que las tasas de agresión psicológica en realidad estaban asociadas con puntuaciones más altas en Manejo de las Emociones. (Mayer et al., 2004).
EQ y éxito
Anteriormente se ha sugerido que El ecualizador es lo más importante. determinante del éxito en la vida. Si bien esto no es necesariamente cierto, la IE se ha relacionado con el éxito (Cherry, 2018).
Las investigaciones han encontrado una asociación entre la IE y una amplia gama de habilidades, como la toma de decisiones o el logro del éxito académico (Cherry, 2018).
EQ y desarrollo
La IE se ha estudiado cada vez más en muestras de niños y adolescentes (Mayer et al., 2008).
Se ha demostrado que la IE predice consistentemente resultados sociales y académicos positivos en los niños (Mayer et al., 2008). Un estudio longitudinal de niños de tres a cuatro años realizado por Denham et al. (2003) utilizaron calificaciones de la regulación emocional y el conocimiento de las emociones de los niños.
Los niveles más altos de regulación emocional y conocimiento de las emociones predijeron la competencia social entre los tres y cuatro años de edad y luego, más tarde, en el jardín de infantes.
EQ y percepciones
Una serie de estudios han encontrado que las personas con altos niveles de IE en realidad son percibidas de manera más positiva por otras personas (Mayer et al., 2008).
EQ y bienestar
Se ha descubierto que la IE se correlaciona con una mayor satisfacción con la vida y una mayor autoestima (Mayer et al., 2008). Además, la IE se correlaciona con puntuaciones más bajas de depresión (Mayer et al., 2008).
EQ y comportamientos prosociales/positivos
Las investigaciones han encontrado una correlación positiva entre las puntuaciones en Gestión de las Emociones y la calidad de las interacciones con amigos (Mayer et al., 2004).
¡También se ha demostrado que las personas con puntuaciones más altas en IE son clasificadas como más apreciadas y apreciadas por los miembros del sexo opuesto!
Se ha descubierto que la regulación de las emociones predice la sensibilidad social y la calidad de las interacciones con los demás (Mayer et al., 2004).
EQ y liderazgo/comportamiento organizacional
Los estudios han demostrado consistentemente que las relaciones con los clientes están influenciadas positivamente por la IE (Mayer et al., 2004). Incluso después de controlar los rasgos de personalidad, los individuos calificados con mayor IE generaron declaraciones de visión de mayor calidad que otros (Mayer et al., 2004).
¿La IE implica competencias específicas?
¡Sí!
Se ha demostrado que la IE implica definitivamente competencias específicas.
Para proporcionar una explicación práctica de las competencias específicas que implica la IE, me referiré a las competencias medidas por el Inventario de Cociente Emocional de Bar-On (EQ-i) y proporcionaré ejemplos de lo que realmente significa cada competencia (Meshkat
El EQ-I es una medida integral de autoinforme de IE. Las competencias en IE, medidas por el EQ-I, son, como describen Meshkat y Nejati (2017):
- Autoconciencia emocional (por ejemplo, me resulta difícil entender lo que siento).
- Asertividad (por ejemplo, me resulta difícil defender mi derecho)
- Autoestima (por ejemplo, no me siento bien conmigo mismo)
- Independencia (por ejemplo, prefiero que otros tomen decisiones por mí)
- Empatía (por ejemplo, soy sensible a los sentimientos de los demás)
- Relaciones interpersonales (por ejemplo, la gente piensa que soy sociable)
- Responsabilidad social (por ejemplo, me gusta ayudar a la gente)
- Resolución de problemas (por ejemplo, mi enfoque para superar las dificultades es avanzar paso a paso)
- Pruebas de la realidad (por ejemplo, me resulta difícil adaptarme a nuevas condiciones)
- Flexibilidad (por ejemplo, me resulta fácil adaptarme a nuevas condiciones)
- Tolerancia al estrés (por ejemplo, sé cómo lidiar con problemas perturbadores), y
- Control de impulsos (por ejemplo, es un problema controlar mi ira).
Además de estas competencias específicas, la felicidad, el optimismo y la autorrealización actúan para facilitar la IE (Meshkat
¿Está la IE vinculada a los rasgos de personalidad?
A partir de un amplio estudio de 1.584 personas, Mayer y sus colegas (2004) concluyeron que las personas con una calificación más alta en IE tienden a ser más agradables, abiertas y concienzudas.
Además, los hallazgos de la neurociencia han demostrado que la IE también involucra las mismas regiones del cerebro que están implicadas en la escrupulosidad (Barbey, Colom,
Los hallazgos neuronales respaldan el hecho de que una característica central de la IE es la escrupulosidad, que se caracteriza por el grado de organización, persistencia, control y motivación en el comportamiento dirigido a objetivos (Barbey et al., 2014).
Examinemos esto con cierto detalle.
Una mirada más cercana a la IE y la personalidad
Según su artículo fundamental sobre la IE de 1990, Salovey y Mayer describen la IE como el subconjunto de la inteligencia social. Los investigadores Cantor y Kihlstrom han argumentado que la inteligencia social es un constructo central para comprender la personalidad (Salovey
La conducta ha sido descrita como la expresión observable de la personalidad de alguien en una determinada condición social (Mayer et al., 2016). La personalidad incluye motivos, emociones, estilos sociales, autoconciencia y autocontrol (Mayer et al., 2016).
Estos componentes contribuyen a patrones consistentes de comportamiento, bastante distintos de la inteligencia.
Si bien investigaciones anteriores mencionadas anteriormente han encontrado una asociación entre la escrupulosidad y la IE, en realidad, hallazgos más recientes muestran que la correlación real entre la IE y los cinco grandes rasgos de personalidad es cercana a cero.
La investigación realizada por Mayer y sus colegas (2016) encontró las siguientes correlaciones entre la IE y los cinco grandes:
- Neuroticismo – r = -.17
- Apertura – r = .18
- Escrupulosidad – r = .15
- Extraversión – r = .12
- Amabilidad – r = .25
Así, mientras que estudios anteriores han demostrado que la IE estaba más estrechamente relacionada con la faceta de la escrupulosidad, más recientemente se descubrió que el factor de personalidad más estrechamente relacionado con la IE era la amabilidad.
Sin embargo, los niveles muy bajos de correlación han llevado a los investigadores a concluir que la inteligencia y los estilos socioemocionales son relativamente distintos e independientes (Mayer et al., 2016).
Sin embargo, la personalidad parece relacionarse de alguna manera con la IE.
Por ejemplo, las personas que obtienen puntuaciones más altas en IE tienden a preferir ocupaciones sociales que ocupaciones emprendedoras, como lo indica la búsqueda autodirigida de Holland (Mayer et al., 2004). Además, los individuos que obtienen puntuaciones más altas en IE también tienden a mostrar mecanismos de defensa más adaptativos que los menos adaptativos, como la negación (Mayer et al., 2004).
Sin duda, se justifica realizar más investigaciones.
Diferentes tipos de inteligencia emocional
Para examinar los llamados “tipos” de IE, podemos examinar qué tienen capacidad de hacer las personas con una IE alta.
Para empezar, son capaces de resolver de forma rápida y precisa una variedad de problemas relacionados con las emociones (Mayer, 2009). Un tipo de IE es la capacidad de resolver problemas basados en las emociones. Aquellos que tienen una IE alta también pueden percibir con precisión las emociones en los rostros de otras personas (Mayer, 2009). Por tanto, un tipo de IE es la percepción facial.
Las personas con alta IE tienen conciencia de cómo ciertos estados emocionales se asocian con formas específicas de pensar (Mayer, 2009). Por ejemplo, las personas con una IE alta pueden darse cuenta de que la tristeza en realidad facilita el pensamiento analítico, por lo que pueden elegir (si es posible) analizar las cosas cuando están de humor triste (Mayer, 2009). Por lo tanto, un tipo de IE es comprender las emociones y cómo éstas pueden impulsar el pensamiento.
Las personas con un alto nivel de IE aprecian los determinantes de una emoción y el significado asociado de la emoción; por ejemplo, pueden reconocer que las personas que están enojadas son potencialmente peligrosas, que la felicidad significa que es más probable que las personas quieran socializar en comparación con las personas tristes que prefieren estar solas (Mayer, 2009). Por tanto, un tipo de IE es poder leer las emociones.
Las personas con alta IE son capaces de gestionar sus emociones y las de los demás (Mayer, 2009). Un tipo de IE es el manejo eficaz de las emociones. Estas personas también entienden que las personas felices tienen más probabilidades de estar dispuestas a asistir a un evento social en comparación con las personas tristes o asustadas; por lo tanto, un tipo de IE es la conciencia socioemocional.
Finalmente, las personas con una IE alta aprecian cómo se desarrollan las reacciones emocionales, lo que demuestra otro tipo de IE.
Dimensiones del concepto
Al examinar las dimensiones de la IE, es necesario diferenciar entre emociones y IE. Las emociones se desarrollan en nuestro entorno, como resultado de las circunstancias y del conocimiento (Faltas, 2017).
La emoción puede describirse como Un estado mental instintivo natural que se deriva de nuestras experiencias y situaciones actuales y pasadas. (Faltas, 2017). Nuestros sentimientos y las cosas que experimentamos afectan nuestras emociones.
Por otro lado, la IE es una habilidad (Faltas, 2017). Es tener la conciencia y la habilidad para conocer, reconocer y comprender sentimientos, estados de ánimo y emociones y utilizarlos de forma adaptativa (Faltas, 2017).
La IE implica aprender a gestionar los sentimientos y emociones y utilizar esta información para guiar nuestro comportamiento (Faltas, 2017). La IE impulsa nuestra forma de actuar, incluida la toma de decisiones, la resolución de problemas, la autogestión y la demostración de liderazgo (Faltas, 2017).
Se ha demostrado que la IE es una aptitud relativamente estable, a diferencia del conocimiento emocional, que es el tipo de información que la IE realmente utiliza. La IE, en comparación con el conocimiento emocional, se adquiere más fácilmente y se puede enseñar.
En ese artículo clave de 1990, Salovey y Mayer afirmaron que los procesos mentales relacionados con la IE son evaluar y expresar emociones en uno mismo y en los demás, regular las emociones en uno mismo y en los demás, y utilizar las emociones de manera adaptativa (pág. 190).
La IE toca e influye en todos los aspectos de nuestras vidas (Faltas, 2017). Las dimensiones de la IE, por lo tanto, incluyen el comportamiento al conducir y afectar la toma de decisiones.
Otras dimensiones del concepto incluyen la resolución de conflictos y afectar tanto cómo nos sentimos acerca de nosotros mismos como también cómo nos comunicamos con los demás (Faltas, 2017).
La IE afecta cómo manejamos el estrés que ocurre en la vida diaria, así como también cómo nos desempeñamos en el lugar de trabajo y gestionar y liderar equipos (Faltas, 2017).
La IE tiene efecto en todos los ámbitos de nuestro desarrollo personal y profesional (Faltas, 2017). Nos ayuda a avanzar, madurar y alcanzar nuestras metas (Faltas, 2017).
12 artículos de investigación y ponencias recomendados sobre IE
- Barchard, KA (2003). ¿La inteligencia emocional ayuda a predecir el éxito académico? Medición Educativa y Psicológica , 63 (5), 840-858.
- Brackett, M., Mayer, JD, Personalidad y diferencias individuales, 36 , 1387-1402.
- Davies, M., Stankov, L., Revista de Personalidad y Psicología Social, 75 (4), 989-1015.
- Izard, CE (2001). ¿Inteligencia emocional o emociones adaptativas? emoción, 1 (3), 249-257.
- Lopes, P. N., Salovey, P., Personalidad y diferencias individuales. , 35 (3), 641-658.
- Mayer, J.D., Caruso, D.R., Inteligencia , 27 (4), 267-298.
- Mayer, J.D., Roberts, R.D., Revista Anual de Psicología, 59 , 507-536.
- Nathanson, L., Rivers, SE, Flynn, LM, Revisión de emociones , 8 (4), 305-310.
- Petrides, K.V., Personalidad y diferencias individuales , 29 (2), 313-320.
- Petrides, K. V., Pita, R., Revista británica de psicología , 98 (2), 273-289.
- Petrides, K.V., Revista europea de personalidad , 15 (6), 425-448.
- Salovey, P., Direcciones actuales en la ciencia psicológica , 14 (6), 281-285.
Temas clave en la investigación de la inteligencia emocional
¿Qué pasa con el futuro de la IE?
Como se identificó anteriormente en el artículo, un área de investigación futura sobre la IE es aclarar la relación (¡si existe alguna!) entre la IE y los rasgos de personalidad. Pronto leerá algunas investigaciones en neurociencia y esta es sin duda otra área de investigación de la IE que seguirá creciendo.
Los investigadores clave de la IE (Mayer, Caruso y Salovey) también han presentado dos sugerencias para futuras investigaciones.
El primero se refiere a las llamadas medidas de capacidad de la IE... la estructura factorial aún no se ha aclarado (Mayer et al., 2016).
La segunda área es que, si la IE es, de hecho, una inteligencia discreta, tendría que haber una capacidad de razonamiento separada para comprender las emociones... hasta ahora hay cierta evidencia al respecto: Heberlein y sus colegas demostraron que las áreas del cerebro que sirven para percibir expresiones emocionales (como la felicidad) se pueden diferenciar de las áreas del cerebro que son responsables de percibir expresiones de la personalidad (como la timidez) (Mayer et al., 2016).
¿Existen diferencias de género en la inteligencia emocional?
Ha habido una gran cantidad de investigaciones interesantes sobre si el género está relacionado con la IE.
La siguiente discusión se basa en un artículo de investigación integral publicado por Meshkat y Nejati en 2017. Aunque los hallazgos han variado, parece que existen diferencias de género en la IE. Estas diferencias pueden ser atribuibles a factores tanto sociales como biológicos.
El género ha sido descrito como un proceso inherentemente social, y que ciertos rasgos se consideran deseables para un género pero no para otro; por ejemplo, la asertividad es una característica masculina “típica”, mientras que la empatía se considera una característica femenina deseable.
Según Meshkat y Nejati (2017), los hombres y las mujeres son socializados de manera diferente: a las mujeres se las alienta a ser cooperativas, expresivas y sintonizadas con su mundo interpersonal, mientras que a los hombres se les alienta a ser competitivos, independientes e instrumentales.
Biológicamente, las mujeres están bioquímicamente adaptadas para centrarse en las emociones propias y de los demás según sea necesario para promover la supervivencia. Además, desde el punto de vista neurocientífico, las áreas del cerebro necesarias para el procesamiento emocional son más grandes en las mujeres que en los hombres.
También se ha demostrado que el procesamiento cerebral de las emociones difiere entre hombres y mujeres.
Los hallazgos de investigaciones de todo el mundo sobre las diferencias de género en la IE han sido inconsistentes.
En el estudio de Meshkat y Nejati (2017), se administró el Inventario de Cociente Emocional de Bar-On a 455 estudiantes universitarios de pregrado. Los resultados no mostraron diferencias significativas entre hombres y mujeres en la puntuación total que mide la IE.
Sin embargo, las estudiantes obtuvieron puntuaciones más altas que los hombres en autoconciencia, relaciones interpersonales, autoestima y empatía. Aunque, dadas investigaciones anteriores, Meshkat y Nejati (2017) esperaban que los hombres obtuvieran puntuaciones más altas que las mujeres en autoestima, en realidad los hallazgos de este estudio no respaldan esta hipótesis.
¿Qué pasa con otras investigaciones?
En un estudio estadounidense, las mujeres obtuvieron puntuaciones más altas en IE que los hombres en IE y tenían mayores habilidades emocionales e interpersonales, mientras que, en la India, un estudio de graduados en medicina encontró que las mujeres tenían mejores puntuaciones en IE.
Un estudio realizado entre estudiantes universitarios de medicina de Sri Lanka también encontró que las mujeres tenían un nivel promedio más alto de IE. En estudiantes más jóvenes, un estudio realizado en Delhi encontró que las alumnas de décimo grado demostraron una IE más alta que sus homólogos masculinos; sin embargo, en un estudio que tuvo lugar en Irán, las estudiantes de 17 años tenían una IE más baja.
En general, se ha sugerido que las mujeres tienden a obtener puntuaciones de IE más altas que los hombres. Sin embargo, ¡incluso este hallazgo es inconsistente!
En algunos casos, no hay diferencias claras; por ejemplo, un estudio realizado en el Reino Unido no logró encontrar ninguna relación entre el género y la IE general en una muestra de empleados. De manera similar, en un estudio realizado en Myanmar, no se encontraron diferencias en la IE entre docentes hombres y mujeres.
Entonces, tal vez deberíamos examinar los componentes de la IE. De hecho, las mujeres obtuvieron puntuaciones más altas que los hombres en términos de la faceta interpersonal de la IE, así como en empatía, habilidades emocionales y percepciones relacionadas con las emociones (como decodificar las expresiones faciales).
También existen diferencias de género en la expresión de las emociones: las mujeres tienden a expresar mejor las emociones.
Se ha descubierto que las madres utilizan más palabras emocionales cuando cuentan historias a sus hijas y también muestran más emociones cuando interactúan con las mujeres. También se ha afirmado que los hombres en realidad temen las emociones y luchan por nombrar las emociones que experimentan ellos mismos o los demás.
Las investigaciones han demostrado que los hombres son más propensos a expresar emociones positivas de alta intensidad, como excitación, mientras que las mujeres tienden a expresar emociones positivas de intensidad baja o moderada (como felicidad) y tristeza.
Además, las investigaciones sugieren que las mujeres prestan más atención a las emociones, son más emocionales y tienden a manejar mejor las emociones y comprenderlas. Por otro lado, se ha demostrado que los varones son más hábiles a la hora de regular los impulsos y afrontar la presión.
Las mujeres tienden a ser más capaces de guiar y gestionar las emociones propias y de los demás, y también tienden a ser mejores en atención emocional y empatía que los hombres, quienes muestran superioridad en la regulación de las emociones.
En el lugar de trabajo, más específicamente en el área del liderazgo, los hombres tienden a ser más asertivos, mientras que las mujeres demuestran niveles más altos de integridad que sus homólogos líderes masculinos.
Un hallazgo consistente sobre la diferencia de género en la IE fue que en casi todos los países, se encontró que los hombres sobreestimaban su IE mientras que las mujeres tendían a subestimarla.
Como puedes ver, la pregunta de si existen diferencias de género en la inteligencia emocional no tiene una respuesta fácil. Sin embargo, en general parece haber una asociación entre el género y la IE.
Papel del EQ en la autoconciencia
La autoconciencia se puede definir como “la conocimiento consciente del propio carácter y sentimiento s'. En su best seller libro Inteligencia Emocional publicado en 1995, Daniel Goleman define la autoconciencia como conocer los propios estados internos, preferencias, recursos e intuiciones '.
Entonces, ¿cuál es el papel del CE en la autoconciencia?
Bueno, considerando que el primer paso en la concientización es ' conocimiento ', EQ permite a un individuo notar diferentes reacciones emocionales, brindándole así el conocimiento de lo que está experimentando él mismo o otra persona.
El siguiente paso es otro componente del EQ: ser capaz de identificar las emociones correctamente (Cherry, 2018). Otra característica de ser consciente de uno mismo es la capacidad de darse cuenta de cómo nuestras acciones, estados de ánimo y emociones afectan a los demás, que también es un componente del EQ (Cherry, 2018).
Monitorear la propia experiencia emocional es otra habilidad del EQ relacionada con la autoconciencia.
Otro factor para ser autoconsciente es poder notar la relación entre nuestros sentimientos y nuestro comportamiento, así como poder reconocer nuestras propias fortalezas y limitaciones (Cherry, 2018).
Si bien la autoconciencia afecta necesariamente al individuo, según Goleman, el componente de autoconciencia del EQ también incluye tener una mente abierta cuando se trata de experiencias desconocidas y nuevas ideas, y también aprender lecciones de las interacciones cotidianas con los demás.
Como puede ver, la autoconciencia es un componente clave del EQ y los dos son interdependientes.
El Centro de Inteligencia Emocional de Yale
La siguiente sección del artículo se basa en la información disponible gratuitamente en www.ei.yale.edu .
El Centro de Inteligencia Emocional de Yale was founded by Peter Salovey, and is currently being directed by Marc Brackett. The Center Utiliza el poder de las emociones para crear una sociedad más eficaz y compasiva. .
Un aspecto clave del centro es la aplicación de la investigación científica para desarrollar enfoques eficaces para Enseñanza no . También busca brindar educación sobre cómo desarrollar la IE a lo largo de la vida.
En una variedad de escuelas, el Centro de Yale utiliza un enfoque probado en el campo y basado en investigaciones llamado RULER.
RULER se inspiró en Marvin Maurer, un maestro que, a principios de la década de 1970, comenzó a utilizar un programa de alfabetización emocional. RULER se ha asociado con mejoras en el rendimiento académico y las habilidades sociales de los estudiantes.
También se ha demostrado que ayuda a desarrollar aulas que brinden más apoyo y se centren en los estudiantes. Incluye herramientas, como el 'medidor de humor': una herramienta REGLA que ayuda a los estudiantes a reconocer y comunicar sus sentimientos.
Las aulas que utilizan RULER informan menos agresión entre los estudiantes que aquellas aulas que no utilizan RULER.
Para obtener más información sobre RULER, se incluye un artículo de investigación como uno de los artículos recomendados en la sección anterior de este artículo.
La misión del Centro de Yale para la IE es utilizar la investigación para mejorar la práctica en el mundo real. El éxito de RULER ha llevado a Yale a producir programas similares para implementar en comunidades como empresas, gobiernos y familias.
El objetivo general es aprovechar el poder de la IE para ayudar a las personas a lograr vidas más felices, saludables y productivas.
Los socios del Centro incluyen la Fundación Born This Way, la Academia Brewster y CASEL (Colaboración para el aprendizaje académico, social y emocional). Actualmente, el Centro de Yale cuenta con el apoyo de Facebook para investigar la naturaleza y las consecuencias del acoso en línea entre los usuarios adolescentes de Facebook.
El Centro tiene como objetivo estudiar nuevas formas de enseñar IE.
Los investigadores han publicado más de 400 artículos académicos, varios planes de estudio para la enseñanza de la IE y varios libros on the topic of EI . Analiza cómo se enseñan y evalúan las habilidades de IE en personas de todas las edades. Además, ha investigado cuál es la mejor manera de evaluar la IE en una variedad de contextos y el desarrollo de habilidades de IE a lo largo de la vida.
Los investigadores del Centro de IE de Yale también están investigando el papel que desempeñan las emociones en contextos cotidianos, incluidos el trabajo y la escuela. Un ejemplo es el ' Creatividad, Emociones y Las Artes ' proyecto.
El Centro también está investigando el acoso, con el objetivo de crear entornos emocionales positivos y seguros donde las conductas de acoso no florezcan.
Inteligencia Emocional and the Brain: Advancements in Neuroscience
En el pasado, se entendía que los procesos cognitivos y emocionales eran constructos diferentes. Un estudio realizado por Barbey y sus colegas en 2014 proporciona datos neuropsicológicos que sugieren que la inteligencia emocional y psicométrica (es decir, general) están impulsadas por los mismos sistemas neuronales y, por lo tanto, integran procesos cognitivos, sociales y afectivos.
El estudio dirigido por Aron Barbey (profesor de neurociencia de la Universidad de Illinois) demostró que la inteligencia general y la IE comparten similitudes tanto en el comportamiento como en el cerebro: muchas de las regiones del cerebro eran importantes tanto para la inteligencia general como para la emocional (Yates, 2013).
El estudio de Barbey analizó las bases neuronales de la IE en una muestra de 152 personas con lesiones cerebrales focales (Barbey et al., 2014).
Los investigadores observaron el desempeño de la tarea en un gama de pruebas diseñado para medir:
- IE (utilizando el test de IE de Mayer, Salovey y Caruso – MSCEIT)
- Inteligencia general (utilizando la Escala de Inteligencia para Adultos de Wechsler, tercera edición – WAIS-III)
- Personalidad (usando el NEO-PIR)
Los investigadores estudiaron estos fenómenos utilizando tomografías computarizadas y desarrollando un mapa 3D de la corteza cerebral, que luego dividieron en unidades 3D llamadas vóxeles (Yates, 2013).
Luego compararon las capacidades cognitivas de aquellos con daño en un vóxel particular, o grupo de vóxeles, con aquellos que no tenían tales lesiones en la región del cerebro (Yates, 2013). Luego observaron las regiones del cerebro utilizadas para ejecutar habilidades cognitivas específicas, aquellas asociadas con la inteligencia general, la IE o ambas.
Barbey et al. (2014) encontraron que las deficiencias en la IE se relacionaban con daños específicos a la red cognitiva social. Esta red está formada por el área del cuerpo extraestriado dentro de la corteza temporal posterior izquierda, que está asociada con la percepción de la forma de otros cuerpos humanos, y el surco temporal superior posterior izquierdo, que desempeña un papel en la interpretación del movimiento del cuerpo humano en términos de objetivos (Barbey et al., 2014).
La red cognitiva social también forma parte de la unión temporoparietal izquierda, que apoya la capacidad de razonar sobre lo que constituye los estados mentales, y la corteza orbitofrontal izquierda, que se reconoce que apoya la empatía emocional y las relaciones entre dos mentes y un objeto, apoyando así la atención compartida y los objetivos colaborativos (Barbey et al., 2014).
Aunque el estudio mostró que las redes neuronales de la IE estaban distribuidas, los sustratos neuronales de la IE se concentraban en la sustancia blanca (Barbey et al., 2014).
Se encontró que había un efecto significativo sobre la IE con lesiones en sectores de sustancia blanca como el fascículo longitudinal/arqueado superior que conecta las cortezas frontal y parietal. También se encontraron sustratos de IE dentro de un subconjunto reducido de regiones asociadas con el procesamiento de información social.
En general, los hallazgos de Barbey et al. (2014) proporcionan evidencia de que la IE está respaldada por los mecanismos neuronales que regulan y controlan el comportamiento social, y que la comunicación entre estas áreas del cerebro es de vital importancia.
La corteza orbitofrontal es una parte clave de la red neuronal para regular y controlar el comportamiento social (Barbey et al., 2014). Se ha sugerido que la corteza orbitofrontal desempeña un papel importante en el procesamiento emocional y social; los estudios también han respaldado el papel de la corteza orbitofrontal medial en la IE.
El sistema neuronal para la IE también compartía sustratos anatómicos con facetas específicas de la inteligencia psicométrica (Barbey et al., 2014).
Según Barbey (como se informó en Yates, 2013):
Inteligencia, to a large extent, does depend on basic cognitive abilities, like attention and perception and memory and language. But it also depends on interacting with other people. We’re fundamentally social beings and our understanding not only involves basic cognitive abilities but also involves productively applying those abilities to social situations so that we can navigate the social world and understand others.
Este estudio de neurociencia proporciona una perspectiva interesante sobre la interdependencia de la inteligencia general y emocional.
Un mensaje para llevar a casa
Con suerte, al leer este artículo, ahora serás consciente del importante papel que desempeña la inteligencia emocional en cada una de nuestras vidas. ¡La IE da sabor a la vida! Al comprender los sentimientos propios y de los demás, y permitir que este conocimiento nos permita razonar y tomar decisiones, disfrutamos de la experiencia única de ser un ser humano.
Admito fácilmente que he aprendido mucho sobre la IE al escribir este artículo y espero que usted también haya aprendido algo nuevo. Quizás ahora esté interesado en pasar algún tiempo leyendo uno de los artículos de investigación recomendados anteriormente en este artículo, o si busca algo un poco más ligero, ¿por qué no echa un vistazo a nuestro Las 15 charlas TED de inteligencia emocional más valiosas.
Agradezco sus aportes sobre esta área diversa de la psicología positiva: ¿cómo es consciente de la IE en su vida diaria? Según su experiencia, ¿cree que la IE puede estar relacionada con los rasgos de personalidad? ¿Cómo sería un mundo sin IE?
¡Gracias por leer este artículo!
Para más lecturas:
- 13 ejercicios y actividades de inteligencia emocional
- Cómo mejorar la inteligencia emocional mediante el entrenamiento
Esperamos que hayas disfrutado leyendo este artículo. No olvides visitar uporabnapsihologija.com.